Buenoos días, tardes, noches madrugadasss lectores! Jajaj okay no xD
¿Cómo están? Espero que excelente, y más hoy, porque les traigo nuevo capítulo jiji ❤
Bueno, estoy emocionada puesto que este es el capítulo 20! SII! No pensé que llegaría tan lejos... Sinceramente, sin el apoyo de ustedes, este blog hace rato que se hubiera ido a pique :c
Hoy es como especial, puesto que de hecho el blog cumplió su primer añito❤ No exactamente hoy, sino hace unos días, por ahí el 13 o 15 de marzo, y pues no podía pasar desapercibido, hace un año se subió el primer capítulo, el tiempo sí que pasa rápido...
Para este nuevo año traeré los capítulos más seguidos, puesto que como verán pasó un año y 20 capítulos no es una cifra tan significativa respecto a pues... tantos meses. Aunque es de suponerse puesto que el año pasado hubo períodos realemente largos en el que el blog estuvo inactivo... Por lo tanto, en este nuevo año, seré lo más participativa posible en cuanto sorteos, concursos, dando a conocer más el blog y difundiéndolo para compartir una historia que me encanta con la comunidad virtual!
Habrá más premios, trabajaré en una nueva sección, y pues... espero contar con su apoyo :)
Gracias a todas las personas que me han seguido y seguido el blog, sacándome sonrisas con sus comentarios :) (
Como sorpresa, bueno, el tan huidizo capitulo #20! Disfruten de la lectura!
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El tiempo pasa y pasa… Ahora actuamos prácticamente de
forma robotizada, nos levantamos,
comemos, cada quien se va a hacer sus cosas, nos volvemos a ver en el almuerzo…
unas pocas veces hemos almorzado por separado debido a ciertas circunstancias
(hay mucho trabajo donde los Ganger) por lo que me toca hacer lo impensable,
sí, cocino; afortunadamente solo para mí ya que sólo yo puedo soportar la
comida que preparo. Deprimente. La tarde es para hacer cosas varias, pero las
de siempre: salir a recolectar, regar el jardín, dormir… y pues Peeta siempre
en la panadería-restaurante. Todo es muy tranquilo, sereno y pues… resulta que
poco a poco se ha cumplido el objetivo primordial por el cual llegamos al 7:
superar el pasado, que Peeta se recupere y que yo siga adelante.
Sin embargo, es como si faltara algo. No lo sé y algunas
veces me desespero tanto que me adentro al bosque en busca de una respuesta… Ya
ni me da miedo adentrarme y hacer ruido, después de lo sucedido, no he vuelto
sentir ojos vigilándome y, por lo que me cuenta Peeta él tampoco. Así que
ingreso hasta que algunas veces encuentro pequeños arbustos de Primroses… No
puedo evitar que se me cristalicen los ojos y se derrame una que otra lágrima,
es casi costumbre siempre que pienso en ella, pero de algo me ha servido
alejarme del 12 y de cualquier pensamiento indeseado, y es que puedo resistir.
Ya lo resisto casi todo de nuevo, nada puede derrumbarme y eso me produce
cierta satisfacción. Por lo general me arrodillo frente a las primroses y me
las quedo observando mucho tiempo, sin pensar. Y así se pasan horas en las que
permanezco imperturbable, casi como si Prim produjera esa barrera que me
mantiene alejada de cualquier cosa que trate de intranquilizarme. Al regresar a
casa no menciono más de tres palabras como para mantener esa paz interna y me
dirijo a mi habitación donde me cobija el más tranquilo de los sueños.
Algunas noches escucho como se abre la puerta lentamente
y sé que es Peeta asegurándose de que todo está bien. Cómo quisiera que entrara
y se subiera en mi cama y me abrace estrechamente… Sólo me queda desechar esa
clase de pensamientos, que de alguna forma crean vacíos en mi interior. He
intentado, juro que he intentado acercarme de alguna forma a él, dejando de
lado cualquier hostilidad o desagrado que yo pueda destilar… Pero él no pasa de
su amabilidad y respeto, parece como si hubiera creado una coraza… Estoy
empezando a detestar con todas mis fuerzas esas tontas corazas.
Un día como cualquier otro se me antoja hacer algo que
consideré un tiempo atrás pero que no sé por qué descarté hacer. Recojo mi
chaqueta, mis botas, me organizo el pelo en una trenza y salgo directa a la
plaza de la ciudad.
-¡Oh Katniss querida mía!- exclama la Sra. Ganger una
vez entro por la puerta principal haciendo sonar la campanita que funciona como
timbre. La Sra. como siempre, en falda larga y camisa de trabajo, tiene la frente un poco sudada, pegándose unas cuantas hebras de cabello blanco en la cara. Sin embargo siempre con esa agradable sonrisa que hace que se le marquen aún más las arrugas de su cara.
-¡Buenos días Sra. Ganger!- exclamo yo con la misma
efusividad. Ella llega donde estoy y me envuelve en un abrazo que agradezco.
Hace mucho tiempo que dejé de recibir abrazos…
-Qué sorpresa verte a estas horas por aquí. Tenías días
sin venir.- dice sonriendo.
-Ehh pues sí… -digo tímida, bajando la cabeza. No vine
esos días debido a lo decaída que he estado. Pero ya no más.- He venido a
pedirle un favor.- digo recobrando la compostura.
-Claro dime.
-Es que… verá; sé que Peeta trabaja aquí y les ayuda
bastante realizando sus distintos oficios… Pero sé de uno el cual él no se
encarga y sé que ni el Sr. Ganger ni usted realizan.
-¿Y cuál es?- cuestiona, confusa.
-Aseo.- musito.- Necesitan a alguien que les ayude a
recoger, organizar y limpiar los residuos que dejan.
-¿Estás sugiriendo que trabajes aquí de aseadora?- dice
sorprendida de mi sugerencia.- Claro que no, Katniss. El oficio produce mucho
cansancio, te debilita y yo no quiero que te pase eso.
-Pero Sra. Ganger, yo estoy preparada. Soy fuerte, no
voy a debilitarme, tengo la capacidad para realizar el oficio, no se preocupe
por mí.
-Pero es que aseo…
-Entonces no lo llame aseo… llámelo… organización de
enseres. –Digo sonriendo.- Recogeré, organizaré, limpiaré… los inmuebles de la
cocina, ¿mejor?
-Aun así me parece demasiado trabajo Katniss. Pero
pensando en algo…- susurra pensativa.- Sí que necesito organización en la
cocina, no que recojas y limpies todo… ¿Qué te parece, ir recogiendo los
trastes sucios, colocarlos en la cocina y umm… que me acompañes de compras al
mercado?
Me pone a pensar lo de salir de compras al mercado… Un
mercado público, donde todos me observarán, me tacharán y…
-Ya sé lo que estás pensando…- dice la Sra. Ganger con
una sonrisa.-Pero tranquila, la gente del mercado es de confianza y para que lo
sepas, son fieles seguidores tuyos, te tratarán muy bien. Sin embargo,
comprenderé si no quieres.
-No… simplemente, deme un poco de tiempo, sí iré. – me
aterra la idea, pero resistiré. – Y en cuanto a los trastes… También los
lavaré, ¿trato?
La Sra. Ganger rueda los ojos. – Ya algo me decía que no
estarías del todo contenta… Trato hecho, querida.- yo le extiendo la mano para
sellar el trato y me sorprendo cuando ella me jala a sus brazos de nuevo,
después me dice.- Todo estará bien.
No sé por qué dijo eso. Es como si me conociera, casi
como si supiera cosas que yo no.
-Gracias.- susurro.
Puede que este trabajo me ayude más de lo que necesite.
-Oh… Peeta está ahora recogiendo unos sacos de harina
que acabaron de llegar, ¿le contaste lo que tenías planeado?
-Creo que… le sorprenderá incluso más que a usted.
-Bueno, el pobre está tan metido en su trabajo que debe
estar necesitado de sorpresas.- dice guiñándome un ojo. Justo en ese momento,
él entra por una puerta lateral. Pasa de largo y no es sino cuando va por un
vaso de agua que se percata de mi presencia.
-¡Katniss!- dice mirándome y después a la Sra. Ganger.
Se toma un momento para analizar la situación. Luego avanza los pasos y se para
justo enfrente de mí.- ¿Ha pasado algo? ¿Estás bien?- dice con el ceño fruncido
y tocándome la cara en busca de daños.
-No, no, todo está bien… -respondo, disfrutando de sus
dedos en mi piel.
-Entonces, ¿qué haces aquí?- dice alejándose otros pasos
de mí.
-Katniss ha venido de visita, querido. ¡Oh! El tiempo sí
que vuela, ya es mediodía… -exclama mirando el reloj.- Umm que les parece si
nos sentamos todos en la mesa y comemos un rico almuerzo, yo los invito. Le
diré a George.- y sale del salón recibidor sin esperar a recibir objeción
alguna.
-Vaya… Qué bueno que hayas venido, Katniss. No has
salido mucho de la casa últimamente.- dice Peeta después de un momento,
llenando el silencio.
-Pues sí, en algún momento tenía que hacerlo, sólo
necesitaba algo que me impulsara…- digo con voz firme, mirándolo con toda la
intensidad que podía.
Y creo que sí funciona ya que desvía la mirada. Justo en
ese instante regresa la Sra. Ganger sonriente.
-Queridos míos, pasen al comedor, ya mi George está
sirviendo para todos.
Peeta se quita su delantal y se adelanta al comedor
mientras yo entro un rato a la cocina para saludar al Sr. Ganger que como
siempre tiene la barba manchada de algún tipo de comida. Luego de unos cuantos
comentarios amistosos, ya estamos todos sentados alrededor de la mesa con los
platos servidos en frente nuestro.
-Espero que sea de tu agrado, mi Katniss.- dice el Sr.
Ganger con los cachetes rellenos. – Pollo relleno al vapor.-
luego sonríe dejando al descubierto un pequeño diente de oro.
- Ya me estoy chupando los dedos. – La comida está
deliciosa. Todos comemos hambrientos, parando unos momentos para echar
comentarios chistosos y reírnos todos.
Peeta está al lado mío, no porque quiso
sino porque de hecho es una mesa para cuatro personas. De vez en cuando me mira
y yo trato de regalarle todas las sonrisas posibles y eso, cuando no tengo la
boca repleta de comida.
- Bueno, Katniss querida. Creo que ya llegó la hora de
que Peeta se entere.- dice la Sra. Ganger sonriendo sospechosamente.
- ¿Qué? ¿Qué tengo que enterarme? – dice Peeta, curioso.
-Eh… Pues… esto que… - tartamudeo, no sé cómo
reaccionará, tal vez se enoje porque estoy irrumpiendo su lugar de trabajo y
piense que quiero molestarlo pero lo que…
-Katniss trabajará aquí a partir de ahora. Nos ayudará
en la cocina en la “organización de enseres”- me interrumpe la Sra. Ganger. –
No te preocupes, no entorpecerá los oficios de los demás, y será una estupenda
ayuda para todos nosotros.- dice mirando directamente Peeta, y no sé por qué
siento un mensaje oculto detrás de sus palabras.
-¿Qué? Vaya… -Peeta habla lentamente, sopesando la nueva
noticia.- Yo… eh… me alegra, Katniss… -dice con una nueva expresión en su
rostro, no logro distinguir cuál - De
veras que estoy contento, sí nos hace falta ayuda y quién más para colaborar
que tú…
Que alguien diga que estoy loca o lo que sea, pero que
me diga que lo que acabo de ver en los ojos de Peeta, aunque sea brevemente, no
es ese brillo tan familiar… Esa persona sí está loca.
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¿Qué les pareció? ¿les gustó o no? espero sus comentarios :)
Hoy no hay imagen, pero sí una recomendación musical que quiero compartirles... HIGH HOPES - KODALINE
Aquí un pequeño fragmento del coro:
Pero tengo grandes esperanzas
Me llevan de nuevo a cuando empezamos
Grandes esperanzas, cuando lo dejas ir, sal y vuelve a empezar otra vez
Grandes esperanzas, oh, cuando todo llega a su fin...
Me llevan de nuevo a cuando empezamos
Grandes esperanzas, cuando lo dejas ir, sal y vuelve a empezar otra vez
Grandes esperanzas, oh, cuando todo llega a su fin...
Sin más, hasta la próxima!